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5/3/07

Bélgica: HISTORIA


Bélgica recibe su nombre del nombre latino de la parte más septentrional de la Galia, Gallia Belgica, que a su vez procede de un grupo de tribus celtas.
Durante los últimos dos milenios, el área que hoy ocupa Bélgica ha experimentado significativos cambios demográficos, políticos y culturales. El primer movimiento de población bien documentado fue la conquista de la región por la República Romana en el siglo I adC., seguida en el siglo V por los francos germánicos. Éstos establecieron el Reino de Merovingio, que pasó a ser el Imperio Carolingio en el siglo VIII.
Durante la Edad Media, los Países Bajos estaban fragmentados en pequeños estados feudales. La mayor parte de ellos se unió durante los siglos XIV y XV con la casa de Borgoña, formando los Países Bajos borgoñeses. Estos estados ganaron el estatuto de autonomía en el siglo XV y fueron conocidos desde entonces como las 17 provincias.
La historia de Bélgica se puede distinguir de la de los Países Bajos desde el siglo XVI. La Guerra de los Ochenta Años (1568-1648) provocó la división de las Diecisiete Provincias en las Provincias Unidas al norte y los Países Bajos del Sur al sur. Las provincias del sur fueron gobernadas sucesivamente por los Habsburgo españoles y austríacos.
Hasta su independencia, los Países Bajos del Sur eran un territorio muy codiciado por los conquistadores, y eran el telón de fondo de la mayor parte de las guerras franco-españolas y franco-austríacas durante los siglos XVII y XVIII. Tras las Campañas de 1794 de las Guerras Revolucionarias Francesas, los Países Bajos —que incluían territorios que nunca habían estado bajo dominio de los Habsburgo, como el Obispado de Lieja— fueron invadidos por Francia, terminando con el mando español y austríaco en la región. La reunificación de los Países Bajos como Reino Unido de los Países Bajos tuvo lugar a finales del Imperio Francés, en 1815.
La Revolución belga de 1830 llevó al establecimiento de una Bélgica independiente, católica y neutral, bajo un gobierno provisional. Desde la instalación de Leopoldo I como rey en 1831, Bélgica ha sido una monarquía constitucional y una democracia parlamentaria. Entre la independencia y la II Guerra Mundial, el sistema democrático evolucionó de una oligarquía caracterizada por dos partidos principales, los católicos y los liberales, a un sistema de sufragio universal que ha incluido un tercero, el Partido Laborista, y un papel fuerte para los sindicatos. En sus orígenes, el francés, que era la lengua de la nobleza y la burguesía, era la lengua oficial. Desde entonces, el país ha desarrollado un sistema bilingüe en neerlandés y francés.
En la Conferencia de Berlín de 1885 se acordó en entregarle el Congo al Rey Leopoldo II como posesión privada, llamada Estado Libre del Congo. En 1908, se cedió a Bélgica como colonia, pasándose a llamar Congo Belga. La neutralidad de Bélgica se quebrantó en 1914, cuando Alemania invadió Bélgica como parte del Plan Schlieffen. Las antiguas colonias alemanas de Ruanda-Urundi —que ahora son Ruanda y Burundi— fueron ocupadas por el Congo Belga en 1916. La Liga de Naciones las transfirió a Bélgica en 1924. Bélgica fue invadida de nuevo por Alemania en 1940, durante la Blitzkrieg. Estuvo ocupada hasta el invierno de 1944-45, en que fue liberada por las tropas Aliadas. El Congo Belga accedió a la independencia en 1960, durante la Crisis del Congo, mientras que Ruanda-Urundi se independizó en 1962.
Durante el siglo XX, y especialmente desde la II Guerra Mundial, la historia de Bélgica ha estado dominada cada vez más por la autonomía de sus dos comunidades principales. Este periodo ha visto un aumento en las tensiones intercomunales, y la unión del estado belga se ha puesto a examen. Mediante reformas constitucionales en los años 70 y 80, la regionalización del estado unitario condujo al establecimiento de un sistema federal estructurado en tres niveles, a la creación de comunidades lingüísticas y de gobiernos regionales y a la ratificación de un acuerdo concebido para minimizar las tensiones lingüísticas. Hoy en día, estas entidades federales sostienen más poder legislativo que el parlamento bicameral nacional, mientras que el gobierno nacional aún controla casi toda la recaudación de impuestos, cerca del 80% de las finanzas de los gobiernos comunitarios y regionales, y el 100% de la seguridad social. Bélgica es miembro fundador de la Unión Europea y alberga su sede en Bruselas, así como muchas otras organizaciones internacionales, como la OTAN.

Bélgica: GEOGRAFÍA

El Reino de Bélgica limita con los Países Bajos, Alemania, Luxemburgo y Francia. Tiene una población de más de diez millones de personas, repartidas por un área de aproximadamente 30.000 Km cuadrados.
La densidad de población de Bélgica (342 hab./km²) es una de las más elevadas de Europa, después de la de los Países Bajos y de algunos microestados como Mónaco. Las áreas con mayor densidad de población son las que están alrededor de las aglomeraciones de Bruselas-Amberes-Gante-Lovaina —región conocida como el Diamante Flameco— así como en otros centros urbanos importantes (principalmente Lieja, Charleroi, Mons, Courtrau, Brujas, Hasselt y Namur. La región de las Ardenas es la que tiene menor densidad de población del país. En 2005, la Región Flamenca tenía una población de aproximadamente 6.043.161 habitantes. La seguían Valonia con 3.395.942 y Bruselas con 1.006.749. Casi toda la población es urbana (97,3% en 1999). Las ciudades principales (con su población entre paréntesis) son Bruselas (1.006.749), Amberes (457.749), Gante (230.951), Charleroi (201.373) y Lieja (185.574).
El territorio de Bélgica tiene una extensión de 30.510 kilómetros cuadrados y se divide geográficamente en 3 regiones: la planicie costera al noroeste, la meseta central y las altiplanicies de las Ardenas al sureste. Siguiendo el ejemplo de los Países Bajos, la planicie costera ha ganado algunos espacios del Mar del Norte por medio de diques y canales. La meseta central, en el interior, es un área lisa y de poca altitud, que tiene muchos valles fértiles y es irrigada por numerosas vías navegables. Aquí también hay estructuras de un relieve más áspero, como cuevas y pequeñas gargantas.
La región de las Ardenas es más accidentada que las otras dos. Es una meseta densamente boscosa, muy rocosa y no muy apta para el cultivo, que se extiende hasta el norte de Francia. Aquí es donde se concentra la mayoría de la fauna salvaje de Bélgica. En esta región se localiza el punto más alto de Bélgica, la Signal de Botrange, con sólo 694 metros de altitud.

1/3/07

Bélgica: EL CLIMA

El clima es marítimo templado, con precipitaciones significativas durante todo el año. La temperatura media es de 3ºC en enero y de 18°C en julio, y la precipitación media es 65 mm. en enero y 78 milímetros en julio. Los inviernos son fríos, siendo normal poder ver nieve todos los años, la lluvia abunda durante todo el año y los veranos son calurosos pero sin temperaturas extremas.

Bélgica: SISTEMA POLÍTICO


Bélgica es una monarquía federal constitucional.

El parlamento bicameral está formado por un Senado y una Cámara de Representantes. El primero es una mezcla de políticos mayores elegidos directamente y de representantes de las comunidades y las regiones; mientras que la última representa a todos los belgas por encima de dieciocho años en un sistema de representación proporcional.

Bélgica es uno de los pocos países en donde votar es obligatorio, y por ello tiene una de las tasas más altas de participación electoral del mundo.
El gobierno federal nombrado formalmente por el rey, debe tener la confianza de la Cámara de Representantes. Está encabezado por el primer ministro. El número de ministros hablantes de francés y neerlandés es el mismo, como así lo prescribe la Constitución.
El Rey o Reina es el Jefe de Estado, aunque tienen prerrogativas limitadas. El poder verdadero se le confiere al primer ministro y a los diferentes gobiernos que gobiernen el país.
Las instituciones políticas de Bélgica son complejas; la mayoría de los poderes políticos están organizados alrededor de la necesidad de representar a las principales comunidades lingüísticas. Desde aproximadamente 1970, los principales partidos políticos nacionales belgas se han dividido en distintos componentes que, principalmente, representan los intereses de estas comunidades.

Los partidos más importantes de cada comunidad pertenecen a tres familias políticas principales: los liberales (de derechas), los democristianos (de centro) y los socialdemócratas (de izquierdas). Otros partidos importantes, aunque más jóvenes, son los Partidos Verdes y, especialmente en Flandes, los partidos nacionalistas de ultraderecha como el Vlaans Belang que llegó a ser el más votado en la ciudad de Amberes.
El rey actual, Alberto II, sucedió al Rey en 1993. Desde 1999, el primer ministro Guy Verhofstadt, del VLD, ha encabezado una coalición de seis partidos, Liberal-Socialdemócrata-Verde, que es llamada con frecuencia "el gobierno arco iris". Éste ha sido el primer gobierno sin los Democristianos desde 1958. Los resultados de las elecciones 2003 permitieron a Verhofstadt realizar un segundo mandato, liderando una coalición Liberal-Socialdemócrata cuatripartita.
DIVISIÓN ADMINISTRATIVA DE BÉLGICA

La constitución del país se revisó el 14 de julio de 1993 para crear un único estado federal, basado en tres niveles:

1. El gobierno federal, con sede en Bruselas.
2. Las tres comunidades lingüísticas: la Comunidad Flamenca (de lengua neerlandesa); la Comunidad francesa (de lengua francesa); la Comunidad germanófona (de lengua alemana).
3. Las tres regiones (que no coinciden con las comunidades linguísticas):l a Región Flamenca;la Región Valona; y la Región de Bruselas-Capital.
Los conflictos entre los diferentes órganos se resuelven por el Tribunal de arbitraje. Esta disposición permite un acuerdo entre las diferentes culturas para que puedan convivir en paz.
El nivel más alto de está organización de tres niveles es el gobierno federal, que dirige los asuntos exteriores, las ayudas al desarrollo, la defensa, la policía, la gestión de la economía, el bienestar social, los transportes, la energía, las telecomunicaciones y la investigación científica, además de competencias limitadas en la educación y la cultura, y la supervisión de los impuestos de la autoridades regionales. El gobierno federal controla más del 90 por ciento de todos los impuestos.

Los gobiernos de las comunidades son responsables de la promoción de la lengua, la cultura y la educación en la mayoría de las escuelas, bibliotecas y teatros. El tercer nivel lo constituyen los gobiernos regionales, que gestionan principalmente asuntos relacionados con las tierras y las propiedades, como la vivienda, el transporte, etc. Por ejemplo, el permiso para construir el edificio de una escuela en Bruselas que perteneciese al sistema de educación pública sería regulado por el gobierno regional de Bruselas. No obstante, la escuela como institución quedaría bajo regulación del gobierno flamenco si la lengua principal de enseñanza es la neerlandesa, y bajo el gobierno de la Comunidad francesa si la lengua principal es la francesa.

Bélgica: RELIGIÓN

Desde la independencia, el catolicismo, aún contrarrestado por el librepensamiento y los movimientos francomasónicos, ha tenido un papel importante en la política de Bélgica. La constitución laica permite la libertad de culto, y el gobierno, por lo general, respeta este derecho en la práctica. Según una encuesta realizada en 2001, cerca del 47 por ciento de la población de Bélgica se declara católica, seguida por los que se declaran musulmanes, con un 3,5 por ciento. Una investigación llevada a cabo en 2006 en la región de Flandes —considerada más religiosa que Valonia— mostró que el 55% de los flamencos se identifican como religiosos, y otro 36% cree que Dios es el creador del mundo.
La religión más practicada es el catolicismo (75%), seguida del cristianismo protestante (120.000), el islam (360.000) y el judaísmo (38.000). La religión fue precisamente una de las causas que provocaron su independencia de los Países Bajos (un país preponderantemente protestante).

Bélgica: LA LENGUA


Tiene dos lenguas principales: el 60% de su población, principalmente en la región de Flandes, habla neerlandés, mientras que cerca del 40% habla francés (en la región de Valonia, al sur, y en la Región de Bruselas-Capital, una región oficialmente bilingüe que acoge también una minoría de hablantes de neerlandés). Menos de un 1% de los belgas vive en la Comunidad germanófona, al este del país.
El neerlandés y el francés que se hablan en Bélgica presentan pequeñas diferencias de vocabulario y de significado con respecto a las variedades de los Países Bajos y Francia. Si bien hoy mucha gente aún puede hablar dialectos del neerlandés, la lengua valona, que antaño fuera dialecto principal de la región de Valonia, solamente se entiende, y cuenta con pocos hablantes, que suelen ser personas mayores. Estos dialectos, junto con otros como el picardo o el limburgués, no se usan en la vida pública.
A pesar de que los tres idiomas conviven en el mismo país, cada zona habla su idioma y, aunque probablemente pueden llegar a entenderlo, hasta prefieren que les hables en inglés que en sus otras lenguas oficiales. En general los belgas hablan muchos idiomas: francés, neerlandés y alemán por descontado, pero conocen perfectamente el inglés y cada vez hay más gente que empieza a hablar español.

Bélgica: ATENCIÓN MÉDICA

La atención médica en Bélgica puede resultar muy cara, por lo que hay que ir con la tarjeta sanitaria europea. En algunos casos hay que pagar la atención sanitaria y después te devuelven el dinero. En los hospitales públicos se está bien atendido y son confortables, pero siempre resulta complicado entender muchos de los diagnósticos si no se conoce el idioma. Para algunas atenciones te pueden pedir que adelantes dinero a modo de fianza para que te atiendan.

Bélgica: VISADOS

No se necesita ningún tipo de visado para países miebros de la UE y residentes legales.
Para estancias largas de tiempo se recomienda inscribirse en la embajada o en el consulado.

Bélgica: HORARIOS

Los belgas tienen horario continuado y trabajan de ocho de la mañana a cinco o seis de la tarde. Las clases se ajustan a esos horarios y te dejan una media hora para comer un bocadillo o un sándwich alrededor de las 12. En las tiendas no paran para comer y es frecuente ir a lugares como bancos y que te atiendan comiendo algo a media mañana.

A las seis suele estar todo cerrado a no ser que exceptuemos algún centro comercial que abre hasta las 8 o 9 y los bares o restaurantes.
En general en Bélgica se hacen tres comidas al día: un desayuno contundente, una comida ligera que consiste en un sandwich o un bocadillo a media mañana y una comida caliente para la cena, que suele ser alrededor de las seis de la tarde.

Bélgica: LA MONEDA

Desde el 1 de enero de 2002 la moneda belga es el euro. Los jóvenes hasta 25 años pueden abrirse una cuenta de banco gratuitamente. La mayoría de las tarjetas bancarias tienen un chip al que llaman PROTON, que se carga y se puede utilizar tanto en facultades como en cafeterías o supermercados diferenciándose el dinero que tienes introducido en la proton del que tienes en la cuenta bancaria. Los principales bancos del país son el FORTIS (www.fortisbank.com), y el KBC (www.kbc.es). Aunque en Bruselas se pueden encontrar bancos españoles, sobretodo en las zonas cercanas a las Instituciones Europeas, las condiciones no son iguales a las que tendrías si estuvieses en España y cobran algunas comisiones, así que es mejor preguntar.

El coste de la vida en Bélgica depende mucho de las zonas en las que se vive. En general las zonas más caras, además de la capital, son las del norte, mientras que en la zona Valona los precios son más asequibles.

En comparación con España, el alquiler de pisos puede ser más o menos parecido en precios. En Bruselas se puede encontrar una habitación alrededor de 250/300 euros mientras que en otras ciudades como Amberes, no suelen pasar de los 200. Es caro salir a tomar algo (un café o un té te pueden costar 2.50 euros, y una cerveza alrededor de 2 euros) el tabaco también es muy caro (unos 4.50 euros) pero para comprar comida, si se buscan pequeñas tiendas, muchas veces en barrios de inmigrantes, se encuentran cosas muy baratas.

Bélgica: ÑAM-ÑAM

La comida belga no es famosa por su calidad. Son muy típicas las patatas fritas, que se venden por la calle en innumerables puestos que se llaman FRITUUR, donde también venden salchichas y una especie de albóndigas muy típicas. Son también muy famosos los mejillones ( mussels) , que los sirven hervidos con verduras, así como los gofres y los bombones.

En Bruselas hay muchos restaurantes especializados en varios países, y es muy fácil encontrar comida española, italiana...También es muy típica en Bélgica la comida turca (las pizzas turcas y los kebabs).

Hacen tres comidas al día. Un desayuno contundente con cereales, pan, frutas…una comida ligera en el lugar de trabajo o estudio – un sándwich, un bocadillo- y después cenan alrededor de las cinco, que es su comida más preparada.

Se comen muchas sopas y ensaladas en las que no suele faltar el queso feta y el pepino.

Bélgica: SALIENDO POR AHÍ


Para salir de fiesta en Bélgica hay varios lugares, aunque de estilo diferente que los de España, se puede aguantar bien hasta altas horas de la madrugada.
Gante es una ciudad universitaria, con muchos bares para tomar cervezas y otros para bailar a modo de pubs. En Bruselas hay bares de todo tipo, con ambientes muy variados y con las principales discotecas del país, que están más hacia las afueras. El concepto de ir a la discoteca para un belga es ir toda la noche, no a última hora de la mañana, con lo que o bien se va allí, o se sale por otros lugares a modo de pubs, muchos de ellos irlandeses, donde se puede escuchar mucha música internacional y beber innumerables cervezas – no nos olvidemos que es el país por antonomasia de esta bebida y que la mayoría de ellas tienen más de 8 grados-

Bélgica: ALOJAMIENTO

Para encontrar alojamiento en Bélgica muchas veces compensa más recorrerte las ciudades que buscar en agencias especializadas. Los propietarios cuelgan carteles en las ventanas y lo mejor es apuntar el teléfono y llamar. TE HUUR es Se Alquila, en Neerlandés. Normalmente se alquilan habitaciones en pisos, en los que compartes baño y cocina. En muchas de ellas se tiene un lavabo en la propia habitación.

En Bruselas los precios de los pisos aumentan por el gran número de trabajadores de las instituciones europeas. En ciudades como Amberes las habitaciones están alrededor de los 150-200 euros según la zona y las comodidades. Los estudios individuales son más caros.

En las habitaciones de estudiantes, en general hay que dejar un mes de fianza y hay que pagar mes a mes.

Bélgica: COMUNICACIONES

Si hablamos de COMUNICACIONES TELEFÓNICAS, en Bélgica hay varias compañías pero la más barata para los estudiantes suele ser BASE. Llevando el móvil liberalizado te dan la tarjeta que vas recargando y cada vez que lo haces te regalan minutos gratis para llamar a otros móviles BASE, con lo que si el resto de gente a la que sueles llamar es de la misma compañía te puede salir muy barato.Teléfonos útiles en Bélgica son:100: Para urgencias médicas101: Policía.

Para utilizar el móvil de España, es mejor consultar con tu operador de aquí para que te comente las ventajas.
PARA VIAJAR a Bélgica en avión, desde España en general los vuelos aterrizan en el Aeropuerto Internacional de Bruselas (Iberia y Virgen Express entre otras) y en Charleroi aterriza Ryanair. Desde Charleroi se puede coger el propio autobús de Ryanair que te deja en el centro de Bruselas o bien se puede coger un autobús (A1) desde el propio aeropuerto que te deja en la puerta de la estación de tren para ir desde allí a cualquier destino.
EL TREN en Bélgica es, junto a la bicicleta, el principal medio de transporte. Si te sacas un bono –se llama GO PASS- te puede salir muy económico utilizarlo. Se trata de una tarjeta con 10 líneas en blanco que irás cubriendo cada vez que realices un viaje. Al subir al tren tendrás que cubrir la fecha, el punto de partida y el punto de llegada. En el momento en que llegue el revisor del tren, tendrás que tenerlo cubierto para que te lo marquen, si no es como si viajases sin billete. Cada Go Pass, que tiene 10 viajes, cuesta 42 euros, y lo puedes utilizar para cualquier trayecto de Bélgica, sin importar la distancia. Todos los trenes se pueden chequear en la página http://www.b-rail.be/main/index.html
Para viajar a Holanda y a otros países cercanos como Luxemburgo o Francia también se puede utilizar el tren, pero puede salir más económico utilizar el autobús (Eurolines). Por ejemplo es más barato viajar a Ámsterdam o a París en autobús. Para viajar a Alemania hay vuelos muy baratos con Esasyjet desde Maastricht, que está casi en la frontera belga.
Lo bueno de Bélgica es que está muy bien situado y tienes un montón de países muy cerca.

Bélgica: ZONAS RECOMENDADAS


Dependiendo el plan de viaje, se pueden recomendar varias zonas, aunque con lo sencillo que es viajar en tren y lo cerca que está todo, habría que recorrerse los principales puntos turísticos:

Bruselas por ser la capital, porque se puede visitar la plaza mayor que es realmente impresionante, el maneque en pis (que nos puede llegar a defraudar debido a su tamaño), y las Instituciones Europeas, tanto la Comisión como El Parlamento (en el que hacen visitas guiadas a las 10 y a las 15. Por seis euros se puede subir también al Atomium, creado para la Expo de 1958 desde donde se tienen vistas de toda la ciudad y donde se pueden ver varias exposiciones dependiendo del momento de la visita. Otros lugares a visitar son el museo del cómic (no olvidemos que personajes tan importantes como Tintín son belgas), o las zonas de art noveau.

Amberes fue uno de los puertos más importantes a nivel mundial y todavía sigue manteniendo parte de esa importancia comercial además de ser en estos momentos uno de los centros de producción de diamantes más prolíficos. Allí se puede pasear alrededor del río o cruzarlo por debajo, visitar el barrio judío – la mayoría ortodoxos- con sus tiendas de diamantes, pasear por su calle Meir, ir hasta la Groon Plaats donde está su impresionante catedral, visitar la casa de Rubens, la plaza del Ayuntamiento, el castillo…

Gante es una ciudad más bonita. Con sus canales y sus casas típicas belgas. Es una ciudad muy agradable para pasear, sobretodo por la noche viendo la maravillosa iluminación que tiene.

Brujas es de cuento. Toda ella está perfectamente cuidada para que la visiten cada año millones de turistas, y merece realmente la pena, aunque estés rodeado de miles de españoles en excursiones organizadas. Da igual que haga sol, o niebla o lluvia…siempre se encontrará una belleza diferente entre sus calles y canales. No hay grandes museos que visitar, Brujas es una ciudad para pasear e ir encontrando miles de lugares escondidos con pequeños detalles que la hacen ser una de las más románticas de todo Bélgica e incluso de Europa.

En la zona flamenca también se puede recomendar la visita a Lovaina la vieja, que no la nueva, que tiene un precioso ayuntamiento y muchas calles antiguas. O Ostende, ciudad costera para ir a ver el mar.

La zona Valona es la zona más verde del país. Allí están las montañas, las Ardenas, muchos inviernos cubiertas de nieve. También es recomendable la visita a Namur, que es de las ciudades más famosas de esta zona del sur.

Está muy cerca también de Bélgica Maastricht en Holanda, Aachen en Alemania y Luxemburgo, por lo que también se recomienda visitar otros lugares que están al lado.

Bélgica: DIFERENCIAS CULTURALES

Los belgas son muy cívicos. No llegan tarde, no gritan en los autobuses, no se quedan con nada que no sea suyo, ni se cuelan en el metro aunque no haya barreras para entrar a ellos… De hecho les parece de muy mala educación que otra gente lo haga. En un tren, no se oye a nadie hablar, pero tampoco en el autobús o en el metro. Son muy tranquilos y silenciosos.

Es gente agradable, pero cuesta conectar con ellos desde un primer momento. Los belgas son de grupos cerrados, de su pandilla, de los suyos, y no son muy dados a hablar con gente desconocida, ni siquiera en ambientes que podrían ser más propicios como los bares. Tienen pocos pero buenos amigos. De hecho, la gente que conocerás de primeras, serán o bien gente de otras nacionalidades o belgas que han venido a España o a otros países de América Latina y están más acostumbrados a entablar relación con gente diferente.

Pueden resultar muy cuadriculados para gente como nosotros ya que siguen muy estrictamente las normas. Allí no vale poner excusas, aunque en alguna ocasión no sean excusas.

Son una sociedad bastante concienciada con el medio ambiente y la bicicleta es el primer medio de transporte. Además, se toman muy en serio el tema del reciclaje. La basura es recogida una vez a la semana. Hay que colocarla en bolsas de basura especiales que se compran en los supermercados (alrededor de 50 céntimos por bolsa, que es una manera de recaudar impuestos) y se sacan a la calle el día de recogida, que depende por barrios. Hay tres tipos de bolsas, verdes para el orgánico, azules para plástico y latas reciclables, y blancas para el material no reciclable. Además se separa el papel. Las bolsas son transparentes y si ven que no has hecho bien el proceso de separación, no te la llevan y la tienes que volver a separar para la semana siguiente ya que no hay contenedores

En general la gente del norte se diferencia de la gente del sur. Los valones son gente más humilde que viven del campo mientras que los del norte tienen mucha industria y son la zona rica, para algunos también con gente más altiva.

En algunas zonas como en Amberes, los partidos políticos de extrema derecha tienen muchos votantes y te puedes encontrar con gente que habla abiertamente en contra de la multiculturalidad.

Los belgas son gente muy preparada, especialmente a nivel de idiomas. Cualquier persona puede llegar a hablar más de cuatro idiomas. Francés, flamenco y alemán pero también un perfecto inglés, y otros idiomas como el español – a donde muchos de ellos vienen a veranear-.

Bélgica: COMENTARIOS PERSONALES

En el centro de Europa, tanto física como a nivel político, Bélgica se ha convertido en un país de paso de gentes de todas partes que van allí a trabajar, bien en instituciones europeas, en empresas, en negocios o en lo que cada uno encuentra. Es un lugar muy cosmopolita donde confluyen gentes de muy diferentes lugares desde hace ya bastante tiempo (se pueden encontrar muchos barrios de emigrantes de nuestro país que llegaron allí desde hace años). Ahora mismo se encuentran en un punto crucial a nivel político que es el de intentar seguir manteniendo ese cosmopolitismo ante una sociedad cambiante en el que cada vez se introducen más culturas, razas y formas de vida. El hecho de que exista un partido de extrema derecha y que tenga el número de votos que tiene (en Amberes existe una coalición gobernante del resto de partidos llamado “el cordón sanitario” para que no gobiernen ya que han sido los más votados) es algo preocupante, así como el asesinato de una chica turca por parte de un chico del Vlaams Belang… pero esa no es la imagen que uno tiene de Bélgica cuando uno vive allí. La gente es muy agradable, muy familiar y muy tranquila, aunque siempre hay excepciones que confirman la regla.

Como cualquier otro país, las diferencias entre provincias y comarcas son muy grandes, siendo completamente diferente hablar del norte y del sur del país. Mi experiencia personal y de la que más puedo hablar es más norteña, concretamente de Amberes o de Bruselas – teóricamente y a veces en la práctica, zonas con gente más fría-.

El mayor problema que veo para la integración en el país es el tema idioma sobre todo en el norte, ya que el neerlandés es un idioma muy diferente al nuestro. Aunque la mayoría de la gente puede comunicarse en inglés, recomiendo hacer alguno de los muchos cursos que se organizan en las ciudades para poder integrarse más a fondo y poder entablar alguna – aunque sea mínima- conversación.

También hay que acostumbrarse al ritmo de vida y a los silencios, tanto de la gente como de las ciudades.

La bicicleta es indispensable en cualquier lugar al que vayas. Los coches son muy respetuosos con la gente que va en bici, hay muchos carriles especiales y los lugares están adaptados para que la puedas aparcar en cualquier sitio.

Viajar allí es otra cosa indispensable. ¡Están todo tan cerca dentro y fuera del país! Hace frontera con Alemania, Holanda, Francia y Luxemburgo y está muy cerca del Reino Unido por el Canal de la Mancha, y muy bien comunicado con compañías de vuelos de bajo coste con la mayoría de Europa. Ámsterdam a 2 horas, París a 4, Londres a 5, Colonia, Berlín, Lille, la Bretaña francesa, La Haya, Rotterdam…todo está muy cerca y se puede visitar incluso los fines de semana y buscando truquillos para moverse como el go pass o cogiendo billetes con tiempo en eurolines, enseguida se llega a cualquier parte.